Jesuitinas Bilbao
Colegio La Inmaculada
Hijas de Jesúswww.inmaculadabi.org

Estimulación temprana

El Dr. Glenn Doman (1919-2013), médico estadounidense, comenzó a dedicarse al tratamiento de los niños con lesiones cerebrales con el neurólogo Temple Fay. Utilizaba sus métodos, basadas en movimientos progresivos, muy eficaces tanto en áreas motrices como en áreas más intelectuales. De esta manera elaboró un programa para la excelencia física en los que se trabajan tres competencias:

    Competencia en movilidad.

Incluye tres funciones bilaterales: carrera, gateo y arrastre. El propósito de estas tres funciones es que el niño se mueva más rápida y seguramente, que establezca su lateralidad, es decir, que utilice preferentemente y con mayor destreza, ojo, mano, pierna y oído derecho o bien ojo, mano, pierna y oído izquierdo. Esta es la característica final del desarrollo del cerebro.

La carrera a estas edades tan tempranas se convierte en un deseo prefiriendo esta actividad a la de caminar, debido que les encanta experimentar la emoción del movimiento rápido. Es tal la sensación que experimentan que cuando corren, invariablemente sonríen o gritan de alegría.

El gateo es una de las actividades favoritas de los niños y que les reporta mayores beneficios. Es por eso que los más pequeños gatean diariamente, y los más mayores en cada sesión de psicomotricidad. Esta actividad va a consistir en avanzar a gatas en patrón cruzado completo, es decir, que los miembros opuestos avanzan a la vez (brazo derecho y pierna izquierda y brazo izquierdo y pierna derecha).

El arrastre consiste en avanzar en patrón cruzado sin despegar el tronco del suelo. Este ejercicio se realiza con la misma frecuencia que el gateo.

Los beneficios que obtenemos con la carrera, el gateo y el arrastre son que facilitamos el desarrollo de la fuerza y agilidad, mejoramos la eficiencia del sistema respiratorio, el desarrollo de la coordinación, al correr estimulamos la corteza cerebral, mejora el suministro de oxigeno al cerebro, permite la convergencia ocular, aumenta la velocidad, mejoran la resistencia, el niño gana en determinación y en dominio de la lateralidad.

 
    Competencia manual.

Este apartado comprende una sola función bimanual: el braqueo. El propósito de esta función es la preparación para una habilidad superior, que el niño comience a escribir utilizando la mano de su lateralidad para sujetar el lápiz.

Para escribir, existen dos requerimientos vitales por parte del cerebro:

  •      Controlar la punta del lapicero, ello requiere una oposición cortical excelente.
  •      Habiendo desarrollado su habilidad manual y habiendo logrado el braqueo independiente, el niño tendrá el control suficiente para   escribir.
  •      Ser capaz de ver lo que la punta del lápiz traza, ello requiere una convergencia excelente de la visión. 


La convergencia de la visión es creada cuando un niño gatea y braquea, si el niño ha tenido una oportunidad suficiente de gatear y de braquear, debe tener la capacidad de ver el detalle fino de su lapicero moviéndose en el papel.

Estas dos habilidades son las que permiten que los niños pequeños, escriban a una edad tan temprana.

El braqueo consiste en avanzar con las manos por una escalera, situada por encima del niño.

Los beneficios del braqueo en el ámbito de la escritura son sorprendentes, desarrolla la habilidad manual, permite mayor facilidad y destreza al escribir, mejora la convergencia ocular, permite la oposición ocular, desarrolla la lateralidad, el tórax, mejora la capacidad pulmonar, para poder manejar cualquier situación física fácilmente, desarrolla la musculatura superior (bíceps, tríceps, deltoides, trapecios pectorales y dorsales, mejora la oxigenación la cerebro y garantiza salud a la columna vertebral.

     Competencia en equilibrio.

El tercer aspecto que se trabaja es el equilibrio. Comenzando con los recién nacidos y terminando con los niños y niñas de 6 años. Ya que el desarrollo y las capacidades son completamente diferentes durante ese periodo de tiempo, realizamos tres programas diferentes personalizados a la etapa de cada alumno.

 

El programa básico de equilibrio es con el que comenzamos en el aula de lactantes. Las actividades que realizamos son extremadamente tranquilas y muy agradables para los más pequeños.

 

El programa pasivo de equilibrio se lleva a cabo con los bebés que han realizado el programa anterior al menos durante 2-4 meses. En esta ocasión intentamos que el cerebro del niño experimente u sienta su relación con la gravedad en todas las posiciones posibles. Tal oportunidad proporciona al bebé elementos para comprender y entender cualquier posición con respecto a la que pudiese experimentar. Estas actividades añaden otro grado de complejidad, porque pueden ser realizadas con mayor intensidad que con el programa inicial de equilibrio. Como resultado, mayor información vestibular es enviada al cerebro en poco tiempo.

 

El programa activo de equilibrio recibe su nombre del hecho de que todas las actividades son realizadas por el propio niño. De esta manera, el niño hace todo el trabajo y la educadora se convierte en la instructora y motivadora. Las actividades principales que llevan a cabo son las siguientes: rodar, voltereta y barra de equilibrio.


Este programa es una de las bases de nuestra metodología en toda la etapa de infantil. De esta manera conseguimos que nuestros alumnos no sólo desarrollen la motricidad  si no que también su autonomía y la afectividad hacia las educadoras y compañeros.



 

Utilizamos cookies propias y de terceros, para realizar el análisis de la navegación de los usuarios. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso.
Puedes cambiar la configuración u obtener más información aqui.

IHS

Jesuitinas Bilbao

C/ Zabalbide 141
Tel - 94...  ver teléfono
Email - sec...  ver email  

Cookies | RSS