Jesuitinas Bilbao
Colegio La Inmaculada
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Psicomotricidad

En la etapa de Infantil, desde los 2 a los 6 años los niños y niñas acuden 2 veces por semana al aula de psicomotricidad. En estas sesiones tenemos en cuenta una visión global del alumno, integrando así las interacciones  cognitivas, emocionales, simbólicas y sensoriomotrices.

¿Cuál es nuestro objetivo?

Buscamos el desarrollo de la persona, de su motricidad y de su capacidad para expresarse y relacionarse en el mundo que le rodea.

¿Cómo lo hacemos?

En las sesiones integramos diferentes metodologías.

1.    Programa físico de Glenn Doman (Estimulación Temprana).

2.    Psicomotricidad vivenciada de Bernard Aucouturier.

3.    Sesiones de psicomotricidad guiadas.




1. ESTIMULACIÓN TEMPRANA (GLENN DOMAN
)



2. PSICOMOTRICIDAD VIVENCIADA (BERNARD AUCOUTURIER)


La práctica psicomotriz se basa en la filosofía centrada en la persona y en la psicología centrada en la expresividad del inconsciente por la vía motriz, mediante la cual se acompañarán las actividades lúdicas de los niños/as.


Esta práctica está concebida como un itinerario de maduración que favorece el paso “del placer de hacer al placer de pensar” y proporciona seguridad frente a las angustias. Además, se propone a los niños desde el período evolutivo en el que HACER ES PENSAR hasta el período en el que PENSAR es sólo PENSAR EL HACER y más allá del HACER, aproximadamente hasta los 7 años.


En la sesión que se propone a continuación, se diferencian dos dispositivos; uno espacial y otro temporal. En el primero de ellos, encontramos dos espacios:


-    El espacio de la expresividad motriz: el material debe ser apropiado para vivir los juegos de segurización profunda (de destrucción, de placer sensoriomotor, taparse, esconderse, de persecución, de identificación con el agresor), y también los juegos de segurización superficial (juegos de identificación parental o de identificación con personajes imaginarios o de la vida social). Durante la sesión la psicomotricista induce sin proponer directamente y se ajusta a las acciones y a los juegos de los niños y niñas favoreciendo tanto los juegos de segurización profunda como los de segurización superficial. Propone torres para que se destruyan, lugares en los que desequilibrarse, caer, esconderse y también un lugar para cuidarles o para curarles después de los juegos de accidentados (el hospital). La psicomotricista ayuda a construir, a disfrazarse, a taparse, puede también regular el material para evitar la confusión y puede reducir su utilización si estimula la agresividad en el grupo.


-     El espacio de la expresividad plástica: en este lugar los niños pueden construir o dibujar libremente. En este espacio la actitud la psicomotricista es sobre todo maternante: aporta los materiales necesarios para la construcción, distribuye hojas o los lápices y sobre todo facilita que cada niño/a hable de la historia del dibujo o de la construcción que está haciendo en lugar de que al final diga solamente qué ha construido o qué ha dibujado.


Por otro lado, nos encontramos con el dispositivo temporal. En un momento de la sesión se invita al grupo a pasar del espacio de la expresividad motriz al de la expresividad plástica y gráfica. Este paso favorece el desarrollo de diferentes niveles de simbolización desde la vía corporal hasta el lenguaje. Es un recorrido que ayuda a la distanciación emocional ya que las emociones se van integrando en las imágenes mentales en el proceso de descentración tónico-emocional.


El dispositivo temporal incluye un tiempo para la historia (cuento) que se narra a los niños después de la expresividad motriz y antes de la expresividad plástica y gráfica. La historia es un juego dramático de segurización profunda frente a la angustia de ser destruido/a o abandonado/a. Una historia que estimule internamente las emociones y que asegure frente a las angustias por medio del lenguaje. La psicomotricista ha de saber emocional al grupo, segurizándolo a la vez, antes de pasar con más motivación a la construcción o al dibujo.


El conjunto de la sesión de práctica psicomotriz educativa se completa y se enmarca con un ritual de entrada, al inicio, en el que la psicomotricista acoge a los niños y recuerda las consignas y normas de funcionamiento. Para finalizar, se realizará un ritual de salida que cierra la sesión y en el que cada niño/a es identificado/a con su nombre.



3. SESIONES DE PSICOMOTRICIDAD GUIADAS

    Durante estas sesiones trabajamos los centros de interés de los diferentes proyectos de comprensión. Al contrario de la metodología utilizada por Bernard Aucouturier, en esta ocasión realizaremos sesiones guiadas donde las educadoras proponen diferentes actividades como circuitos, juegos, etc.

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